miércoles, 14 de marzo de 2007

¡¡Estúpidas, más que estúpidas ratas!!


Un gag sencillo y vertiginoso, clarificador e integrado. Los que reprochemos a Jeff Smith que la acción de Bone es demasiado lenta, que el autor se detiene demasiado en los detalles y que no sabe imprimir ritmo a su narración, deberíamos echar un vistazo a los últimos capítulos de esta extraordinaria serie; si queremos algo más corto, el episodio de la carrera de vacas; y si queremos algo más corto todavía, las dos viñetas que nos ocupan hoy. En estos tres ejemplos vemos que la lentitud que daba Smith a su obra al principio era un efecto plenamente buscado, que lo que importaba era que los personajes, y los detalles, empaparan al lector y le dejaran preparado para la trama fundamental de la historia.

En el gag de las dos viñetas de arriba lo que importaba era dejar bien sentado de una vez por todas el caracter de dos personajes aparentemente laterales a la narración principal y, sin embargo, de gran importancia posterior. Ya han sido usados antes en alguna escena cómica, pero éste va a ser el momento en que su personalidad va a quedar claramente definida.

El gag es sencillo, y el lector sabe perfectamente lo que va a ocurrir mientras está leyendo la viñeta. Según Bone, las ratas tendrían que ser muy estúpidas para saltar sobre la frágil rama en la que se apoya... no hay duda, saltarán. Pero no es un mal chiste, de esos que se ven venir y que muchas veces son lastrados por una larga narración que los hace peores. Porque Smith usa una mínima elipsis que hace vertiginosa la acción, para mostrarnos a las ratas apoyadas en la rama en la viñeta siguiente. La comicidad surge de la rapidez con la que ocurre la escena y de la airada reacción de Bone, que en este caso es reflejo de lo que piensa el lector.

Las dos viñetas confirman la estupidez de los personajes, y también su tenacidad, y queramos que no, a pesar de ser parte de los malvados de la obra, crean una corriente de simpatía, que hace que el lector desee nuevas intervenciones de los personajes, sabedor de que una sonrisa, al menos, estará garantizada. Finalmente, advertimos que las escenas en la que aparecen no son desviaciones de la trama principal, sino que todas sus apariciones no son ociosas y hacen avanzar el relato. En este caso, su persecución llevará al protagonista a un nuevo encuentro con el dragón y a conocer otro de los personajes principales, Thorn.

Indudablemente, Smith es un autor de esos que saben realmente lo que se traen entre manos. Y eso se agradece.

2 comentarios:

Jorge Iván Argiz dijo...

Excelente análisis, camarada

Bakaburra dijo...

Este es uno de los mejores momentos, para mi, de toda la serie. Estuve mucho rato entre maravillado y llorando de risa...sublime el amigo Smith.
Acabo de descubrir tu blog y no puedo parar de ir atrás en tus entradas(entiéndase en las del blog)y empaparme de tus deliciosos comentarios y análisis.
Sigue cocinando que yo iré mojando pan.
Un saludo.