Ice Haven, alma helada
Para vivir en Ice Haven, tienes que ser frío como el hielo. Si una sóla emoción se abre paso hacia tu alma, estás perdido. Vive para ti. Piensa para ti. Haz para ti. Que nada traspase tu coraza. Y sobre todo, nunca muestres una debilidad hacia nadie. Camina siempre de frente sin dar la vuelta. Y miente. Miente mucho. Que nadie encuentre indicios de que alguna verdad sale de tus labios.
Sin embargo, ten en cuenta que no vas a engañar al lector. Que ya son muchos años de leer tebeos, y este individuo es más listo que el hambre. Te ha calado muy bien, y ha visto tus miradas. Tus silencios. Sabe que debajo de la armadura hay soledad, tristeza, inquina y rencor. Hasta esperanza.
Y es que tú, insignificante morador de Ice Haven, eres el producto de la imaginación de Daniel Clowes. Así que da igual que te escondas tras una laberíntica estructura narrativa y diferentes soluciones gráficas. Clowes te hace mirar y te hace callar, y en esas miradas y silencios te traicionas y te muestras a todos tal cual eres. Y no importa que a veces recurras a la ironía para esconder tu patética existencia. Porque incluso ese muro se viene abajo y acabas mostrándote desnudo ante todos. Nos reiremos de ti, nos compadeceremos de ti. Aunque tú no lo quieras.
Sigue viviendo tu vida, ciudadano de Ice Haven. Pero no olvides que te vemos tal cual eres, y, quizás, con conocimiento de causa. Porque muchos hemos sido alguna vez ciudadanos de nuestro Ice Haven particular.










2 comentarios:
Sin duda una de las mejores reseñas que he leído de Ice Haven, dando todas las claves y obviando lo superfluo. Enhorabuena y gracias.
Gracias a ti, Berni.
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